notify@childrensermons.com

El Velo del Templo

Post 202 of 525

“Haz una cortina de púrpura, carmesí, escarlata y lino fino, con querubines artísticamente bordados en ella. Cuelga de los ganchos la cortina, la cual separará el lugar Santo del Lugar Santísimo, y coloca el arca del pacto detrás de la cortina” (Éxodo 26:31,33).

Texto: Marcos 15:38

Para mostrar: una cortina pequeña

Resumen: Dios usó el velo del templo como una barrera para obtener acceso al lugar santísimo. Esta separación terminó al Jesús venir y ser el mediador entre el entre Dios y el hombre.

Hoy deseo hablar con ustedes acerca de una cortina o velo que se utilizó para separar el santuario del lugar santísimo del tabernáculo. Realmente era un velo que servía para separar a Dios del hombre. A esta parte del tabernáculo entraba el sacerdote una vez al año para hacer una expiación u ofrenda por el pecado de toda la nación de Israel.

The tabernacle

Tabernáculo de noche ©1996 Karl Kofoed, el Diseño de Kofoed, utilizado por el permiso.

Hay algo más que deseo explicar. Tiene que ver con el rompimiento de la túnica. Si un rey estaba realmente molesto por algo, para demostrar su malestar rompía o desgarraba su túnica de arriba a abajo. Comenzaba en el cuello y seguía rompiendo o desgarrando su túnica hasta que se veía su ropa interior y eso era bochornoso. Lo que expresaba este acto era que verdaderamente estaba disgustado con lo que había pasado.

Cuando Jesús fue crucificado por nuestros pecados, cosas maravillosas pasaron. En primer lugar hubo una oscuridad sobrenatural que cubrió la tierra por tres horas muentras Jesús estaba en la cruz. Él dio su Espíritu voluntariamente, no fue tomado de él por medio de la crucifixión. Hubo un gran terremoto cuando murió. En Mateo 27:51 la Biblia dice: “En este momento la cortina del santuario del templo se rasgó en dos, de arriba abajo”. ¿Puedes imaginarte eso? Era como si Dios el Padre estuviera molesto porque Jesús había muerto. Dios demostró su indignación rasgando el velo del templo en dos, de arriba a abajo. El velo que separaba a Dios del hombre había sido removido por el sacrificio que hizo Jesús por nuestros pecados. Jesús, no uno de los principales sacerdotes, era ahora el mediador entre Dios y el hombre. Por eso es que todo el busque perdón por sus pecados debe pedírselo a Jesús. Él es el que pagó el precio por toda la humanidad.

El escritor de Hebreos dice en el capítulo 10:19-22:

“Así que, hermanos, mediante la sagre de Jesús, tenemos plena libertad para entrar en el Lugar Santísimo, por el camino nuevo y vivo que él nos ha abierto a través de la cortina, es decir, a través de su cuerpo; y tenemos además un gran sacerdote al frente de la familia de Dios. Acerquémonos, pues, a Dios con corazón sincero y con la plena seguridad que da la fe, interiormente purificados de una conciencia culpable y exteriormente lavados con agua pura.”

©1997 por Jim Kerlin. Todos los derechos reservados. Las traducciones en español por Zulma M. Corchado de Gavaldá.

Escritura tomada de la Biblia de Estudio NUEVA VERSION INTERNACIONAL®. El derecho de autor© 1973, 1978, 1984 Sociedad Bíblica Internacional. Todos los derechos reservados mundialmente. Utilizado con el permiso de la Sociedad Bíblica Internacional.

El gráfico de Tabernáculo de noche ©1996 Karl Kofoed, el Diseño de Kofoed, utilizado por el permiso. No copie.

This article was written by Jim

-->
Menu