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Tabernáculos

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De hecho, sabemos que si esta tienda de campaña en que vivimos se deshace, tenemos de Dios un edificio, una casa eterna en el cielo, no construida por manos humanas. – 2 Corintios 5:1

Texto: Levítico 23:42-43; Deuteronomio 16:15

Objetos: ramas de unas palmeras, de un árbol del mirto, de un sauce y de un etrog (limonero).

Objetos alternativos: Haz una cabina miniatura. Corta una caja de zapatos por la mitad, reemplaza la tapa con pequeñas ramas. Decórala dentro como una casa de muñecas usando pequeñas figuritas y muebles, hechos a mano o prestados de otros juguetes. El lado cortado podría ser la abertura (tres lados con una azotea de paja).

Resumen: La fiesta de tabernáculos era la primera celebración de acción de gracias. Podemos estar agradecidos por tener un hogar en el cielo.

¿Cuando piensan en la acción de gracias que piensan de eso? [Escucha respuestas] Usualmente pienso en juntar a mi familia y amigos, compartiendo una linda comida, y agradeciéndole a Dios por satisfacer mis necesidades. En la iglesia lo celebramos con servicio de Regreso de la Cosecha donde se dan las ofrendas de libre albedrío y tenemos una comida de compañerismo. Siempre sucede después de la caída de los granos de la cosecha. Tenemos esta tradición de una celebración que Dios mandó a los Israelíes a observar la llamada fiesta de los tabernáculos (o cabinas), también conocida como la fiesta de en-reunión.

La fiesta de los tabernáculos fue realmente la primera celebración de Acción de Gracias. Dios quería que los israelíes recuerden como los protegió en el yermo por cuarenta noches por el tiempo que dejaron Egipto hasta que fueron permitidos entrar a Canaan. Durante este tiempo vivieron en pequeñas cabinas o chozas que hicieron de ramas de árboles. [Muéstrales las tres ramas] Eran lugares temporales de vivienda que llamaron tabernáculos. Podríamos pensarlas como refugios sin hogar. Quería que fueran agradecidos que les dio descanso, protección del calor y las tormentas, y eventualmente de las grandes frutas y productos de la Tierra Prometida de Canaan. [Muestra el limonero.)

(Lea en voz alta Levitico 23:42-43.) Dios les dijo que recolecten ramas y construyan cabinas para vivir por siete días durante la fiesta. Las construirían en las calles y sobre los tejados. Ahora se lo que están pensando. ¿Cómo pueden ser felices viviendo en un refugio sin hogar? Esto no era un recordatorio de las dificultades y peligros de su vagancia en el yermo. Era un tiempo de alegría de encuentro en las calles, renovando viejos amigos y haciendo nuevos amigos, y celebrando con la comunidad entera, incluso con los extraños que eran visitados. Las cabinas no tenían puerta frontal, estaban abiertas así cualquiera podría entrar a visitarlos. Dios les dijo regoncijence pues el Señor tu Dios bendecirá toda tu cosecha y todo el trabajo de tus manos. (Deuteronomio 16:15)

lulavLos israelíes era tan felices que cantaban canciones y agitaban sus ramas. Den gracias al Señor, porque él es bueno; su gran amor perdura para siempre. (Salmo118:29) Sostenían cuatro elementos juntos (llamado un lulav, que es la palabra para palmera), poniendo los limoneros en sus manos izquierdas y las ramas en las derechas. Sacudirían el lulav tres veces en una dirección, hacia afuera y detrás del corazón. Las ramas crujirían cuando las sacudían. Las agitaban en seis direcciones como estas [parados mirando el este, demuestra la agitación]: al sur (derecha), luego el norte (izquierda), este (frente), arriba, abajo, y el oeste (sobre el hombro, detrás tuyo). Sacudiéndolas en todas esas direcciones, recordaban que Dios está alrededor nuestro, todo el tiempo, y le rezamos con todo lo que somos.*

Verdadera felicidad viene de darnos cuenta que Dios está con nosotros, incluso mientras atravesamos tiempos difíciles. Nuestro tiempo sobre la tierra es corto, menos que cien años para la mayoría de nosotros. Nuestros cuerpos son temporariamente cabinas en este mundo, como los tabernáculos. Pero podemos invitar a Dios a vivir en nuestra cabina con nosotros. Una choza en el reino de Dios vale más que la mansión de un millonario sobre la tierra. Cuando aceptes a Jesús como tu Salvador empezará haciendo un lugar para vivir en el cielo. Aquel lugar es tenemos de Dios un edificio, una casa eterna en el cielo, no construida por manos humanas. (2 Corintios 5:1) ¡Cuando haces un lugar para él en tu corazón, él te hace un lugar en el cielo!
Roguemos. Querido, Señor Jesús, gracias por todas la bendiciones de la vida. Estoy muy feliz que me ames. Amén.

*Los cuatro artículos les recuerdan las partes de una persona. La palmera parecía una espina dorsal; la hoja del mirto, un ojo; la hoja del sauce, una boca; el etrog, un corazón. Elogiaron tanto a dios con su persona entera.

©2002 por Jim Kerlin. Todos los derechos reservados.

Escritura tomada de la Biblia de Estudio NUEVA VERSION INTERNACIONAL®. El derecho de autor© 1973, 1978, 1984 Sociedad Bíblica Internacional. Todos los derechos reservados mundialmente. Utilizado con el permiso de la Sociedad Bíblica Internacional.

This article was written by Jim

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