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Corriendo la Carrera de Dios

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Texto: Hebreos 12:1-2

Para mostrar: zapatos deportivos para correr o un afiche de un corredor.

Resumen: Un maratonista es usado para demostrar el vivir por Dios.

(Preséntese, si posible, en ropa de correr y/o con zapatos deportivos para correr. Corra y disminuya la velocidad al acercársele a los niños),

¡Hola, estuve corriendo hace un rato. No he ido muy lejos pero siento que me falta algo de aire. Creo que tomaré un descanso.

El correr es un deporte divertido. Es un buen ejercicio y ayuda a mantenerse en forma. Hay algunas cosas importantes que debes saber si vas a correr en un maratón. Un maratón es una carrera muy larga, de 42.2 kilómetros (26.2 millas). Tienes que mantenir un ritmo adecuado al correr. No puedes correr a toda velocidad porque te vas a cansar antes de llegar a la meta. Por otro lado no puedes llevar muchas cosas porque te retrasará la marcha al correr.

La Biblia nos hable de una carrera en la Carta a los Hebreos.

“Por tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre qe nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios” (Hebreos:12:1-2-NVI)

Eso es lo que significa el correr la carrera de Dios. Tenemos que mirar el ejemplo que nuestro Señor Jesús dio. No podemos hacerlo por nosotros mismos. Si seguimos en la manera anterior de hacer las cosas y con nuestros hábitos de comportarnos mal (pecar), entonces no podremos terminar la carrera. Eso nos retrasará. Si dependemos del Señor Jesús, él nos perdonará y podremos echar a un lado nuestro pecado. Entonces podremos correr a un paso adecuado, viviendo una vida santa. Tal como el corredor mantiene su mente en la meta, nosotros podemos mantener nuestros ojos en Jesús al vivir nuestra vida aquí en la tierra.

Bueno, tengo que irme. La próxima vez que se pongan los zapatos para correr piensen un momento y pregúntense: “Estoy corriendo mi propia carrera o estoy corriendo la carrera de Dios”.

©2002 por Jim Kerlin. Todos los derechos reservados. Las traducciones en español por Zulma M. Corchado de Gavaldá.

Escritura tomada de la Biblia de Estudio NUEVA VERSION INTERNACIONAL®. El derecho de autor© 1973, 1978, 1984 Sociedad Bíblica Internacional. Todos los derechos reservados mundialmente. Utilizado con el permiso de la Sociedad Bíblica Internacional.

This article was written by Jim

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