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Getsemaní

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Texto: Lucas 22:42-44; Marcos 14:32; Juan 18:1-6

Objeto: un póster de Será hecho por Danny Hahlbohm

Resumen: Cuando Jesús enfrentó sus decisiones más difíciles, el oró seriamente y persistió en seguir la voluntad de Dios para su vida.

¿Alguna vez enfrentaste un gran peligro? ¿Te has preguntado que quiere Dios que hagamos? Estas son las veces que necesitamos rezarle a Dios. Tenemos un gran ejemplo en nuestro Señor Jesús…

En la noche antes de que sea crucificado, Jesús estuvo en gran peligro. Judas, uno de los doce discípulos, había dejado la comida de Pascuas y fue a traicionar a Jesús. Judas fue a aceptar un soborno de treinta pedazos de plata para decirles a los sacerdotes donde podrían encontrar y arrestar a Jesús. Jesús fue al jardín de Getsemaní, justo afuera de Jerusalén, a rezar. Se estaba sintiendo muy triste. Fue aquí donde fue peleada la gran batalla de una sola persona.

(Lea en voz alta Marcos 14:32] Cuando estamos enfrentando problemas necesitamos rezar. Eso hizo Jesús. De hecho, él rezaba la misma oración tres veces. Jesús rezó tan duro que estaba sudando mucho. (Lea en voz alta Lucas 22:42-44] Jesús tenía que elegir si seguir adelante o no y aceptar la pena de muerte en la cruz por nuestros pecados. Ésta fue la decisión más difícil de su sacerdocio. Él tendría que llevar nuestra culpabilidad y los pecados del mundo entero. Jesús estaba diciendo que deseaba no tener que atravesar ésto, pero dejó su voluntad a un lado para obedecer los deseos de su padre.

Jesús tenía el coraje para seguir adelante. Estaba dispuesto a hacer lo que Dios necesitara que haga, incluso morir en la cruz por nuestros pecados. Jesús podría haber llamado a cientos de ángeles para protegerlo de ser arrestado, pero el permitió ser arrestado por un crimen que no cometió…

Una gran venda de soldados vino con Judas y los sacerdotes con antorchas y espadas. Algunos decían que eran cientos de soldados armados. Jesús podía verlos cruzando el arroyo del Cedrón y tenía tiempo para escapar, pero su mente estaba ya hecha. Él apuntaría la cruz por nosotros…él nos amaba así de mucho. Cuando ellos se acercaron, Judas se acercó y besó a Jesús en la mejilla para mostrarles a los soldados quién sería arrestado. Jesús dio un paso hacia adelante y les preguntó ¿Quién me busca? le respondieron, a Jesús de Nazareth. Jesús les dijo Soy yo. Nunca desde que él había pronunciado esas mismas palabras a Moisés en el Bosque Ardiente, la fuerza invisible de las palabras de Dios había sido tan fuerte…* La Biblia dice que su respuesta fue tan poderosa que golpeó a estos soldados y se cayeron para atrás al suelo. Después él les dijo los términos de su propia detención, diciéndoles que sólo lo arrestarían a él y dejaron ir a sus seguidores.

Jesús sigue siendo hoy un hombre deseado. La gente todavía lo busca. Porque él nos amó tanto en el jardín de Getsemaní, que todavía puede ser encontrado. Él es el grande, yo soy el hijo del Dios vivo. Cuando estés enfrentando problemas, recuerda seguir el ejemplo del rezo de Jesús para que se cumpla la voluntad de Dios.

©1998 por Jim Kerlin. Todos los derechos reservados.

*Los reconocimientos a Hal Lindsey: UN Camino a través Profético la Tierra santa (c)1983, publicado por Editores de Casa de Cosecha.

Escritura tomada de la Biblia de Estudio NUEVA VERSION INTERNACIONAL®. El derecho de autor© 1973, 1978, 1984 Sociedad Bíblica Internacional. Todos los derechos reservados mundialmente. Utilizado con el permiso de la Sociedad Bíblica Internacional.

This article was written by Jim

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