Al revés
"Estos que han trastornado el mundo entero han venido también acá….
Afirmando que hay otro rey uno que se llama Jesús." -
Actos 17:6,7
Texto:
Marcos 9:33-37;
10:13-16
Objetos: un libro y anteojos de lectura.
Resumen:
Jesús ama a los niños pequeños. Para ser grandes a los ojos de
Dios debes estar listo para confiar y obedecerlo como un niño pequeño.
Hoy quiero contarte una historia acerca de Jesús y niños pequeños. [Sostén
un libro en frente tuyo, intencionalmente ponlo al revés] Hmmm. Esto es
raro. Déjenme ponerme mis anteojos. [Trata de ponerte los anteojos al
revés] Hmmm. Esto todavía no está bien. ¿Qué está mal? [Tienes cosas al
revés] Ocasionalmente tenemos la idea equivocada acerca de como deberían
ser las cosas. Jesús conduce nuestro camino pensando al revés así
podemos entender la manera en que Dios ve las cosas.
Los
discipulos (seguidores de jesús) un día tuvieron una discusión. Tenían
vergüenza de admitirlo pero discutieron sobre cual de ellos sería el más
grande en el reino de los cielos. ¿Sería el que memorizara la mayoría de los
versos de la Biblia? ¿Sería el que rezara mejor? ¿Sería el mejor líder?
¿Sería aquel con la iglesia más grande? Ellos pensaban que ser grande era
tener el mejor talento o habilidad. Jesús llamó a un chico hacia ellos.
Explicó que quien quiera ser grande tenía que ser humilde como un niño.
Debemos estar listos para confiar y obedecer como un niño pequeño y estar
dispuesto a servir a los otros.
[Lea en voz alta
Marcos 9:35] En nuestro mundo la gente quiere ser primera. Jesús pone
nuestra manera de pensar al revés. Jesús dice sirve a otros. Déjalos ir
primero y esta dispuesto a ser el último en la fila. Jesús nos enseñó que
los ultimos serán los primeros. Lo que le importa a Dios no es tanto nuestra
habilidad pero si nuestra disponibilidad para servir a otros.
Los discípulos tenían una idea equivocada acerca de niños pequeños y bebés
también. Un día algunos padres estaban llevando infantes y niños a Jesús.
Los discípulos sabían que Jesús estaba cansado. Pensaron que era demasiado
importante para gastar tiempo con pequeños niños. Así que les dijeron a los
padres que se fueran y que dejaran a Jesús en paz.
[Lea en voz alta
Marcos 10:14-15] Jesús les dijo a sus discípulos que dejaran a los
niños ir con él. Jesús ama a los niños. ¡él los ama! Jesús dijo el reino de
los cielos está hecho por gente que esté lista para confiar y obedecer lo
con una fe simple, como un niño. Los discípulos no pensaban que los niños
eran importantes pero Jesús dio vuelta su idea. Él muy gentil tomó a los
bebés en sus brazos y los bendijo. ¡Son muy importantes para Jesús y los ama
mucho!
El texto sólo versión
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©2000
por Jim Kerlin. Todos los derechos reservados.
Escritura tomada
de la Biblia de Estudio NUEVA VERSION INTERNACIONAL®. El derecho de autor© 1973,
1978, 1984 Sociedad Bíblica Internacional. Todos los derechos reservados
mundialmente. Utilizado con el permiso de la Sociedad Bíblica Internacional.
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